Los invertebrados representan a la inmensa mayoría de animales, pero sus intereses suelen ser pasados por alto debido al especismo que se asume en torno a la pregunta de qué animales merecen ser tenidos en consideración moral. Se explota a los insectos, los gusanos de seda, las abejas y las gambas para obtener comida, seda y otros productos a una escala masiva, pese a que cada vez existen más evidencias de que muchos de estos animales son seres sintientes.
Las siguientes páginas analizan esta cuestión desde dos perspectivas. Varias de ellas describen la manera en que estos animales son dañados debido a la explotación por seres humanos, e incluyen el número de individuos afectados y los métodos utilizados para matarlos. Otras páginas analizan las evidencias científicas que apoyan que un gran número de invertebrados son seres sintientes, e incluyen textos influyentes como la Declaración de Nueva York sobre la Consciencia Animal y la Declaración de Cambridge sobre la Consciencia.
Con estas páginas buscamos contribuir a realizar una reflexión moral sobre los animales invertebrados, cuya enorme población supone que se encuentren entre los animales más afectados por los seres humanos.
Una vez aceptada la existencia de la sintiencia, esta sección aborda las formas concretas en que los seres humanos explotan a los animales invertebrados, analizando la magnitud de las cifras implicadas y los métodos utilizados para matarlos.
El uso de insectos como comida es una forma de explotación que daña a un gran número de animales, y que ha tenido un aumento significativo en los últimos años. Este artículo detalla cómo los insectos son dañados cuando son utilizados como comida.
En torno a 6000 larvas son matadas para obtener un kilo de seda. Este artículo explica cómo se daña a los gusanos de seda durante la producción de este tejido.
Las abejas son dañadas para producir miel y otros productos. Este artículo aborda cuestiones relacionadas con la sintiencia de las abejas y las enfermedades que las afectan.
Las gambas se encuentran entre los animales más explotados por los seres humanos. Este artículo reflexiona sobre las experiencias de estos animales, describe cómo son dañadas a través de su explotación, y propone una nueva forma de ver a estos animales.
Antes de analizar cómo los animales invertebrados son explotados, conviene, en primer lugar, aclarar por qué sus intereses son importantes. En las páginas siguientes se repasan los datos sobre el comportamiento, la neurología y el desarrollo que respaldan el reconocimiento de la sintiencia en una amplia gama de especies de invertebrados.
Examinar las características anatómicas y conductuales de diferentes invertebrados puede ayudarnos a estimar cuáles de ellos son sintientes. Este artículo revisa las evidencias conductuales.
Los avances de la neurociencia nos permiten comprender las estructuras físicas que subyacen a la consciencia en el cerebro. Esta revisión bibliográfica examina lo que la evidencia neurocientífica revela sobre la sintiencia de los invertebrados.
Este artículo examina las características relevantes de los sistemas nerviosos de diferentes invertebrados en relación con el criterio de la consciencia, utilizando ilustraciones esquemáticas para mostrar cómo tiene lugar en ellos la centralización.
Entender cuándo surge la sintiencia durante el desarrollo es crucial para evaluar cuánto sufrimiento experimenta un animal en las primeras etapas de vida. Este texto investiga esta cuestión en diversos tipos de animales, incluyendo los invertebrados.
Este texto responde a preguntas frecuentes sobre la sintiencia de los animales acuáticos (incluyendo invertebrados), así como su explotación y cuestiones éticas relacionadas.
Hemos publicado un artículo sobre los animales acuáticos y otro sobre los decápodos. Estos textos pueden ayudarnos a saber más sobre lo que podemos hacer para ayudar a estos animales.
Este artículo busca profundizar en nuestra comprensión de los animales acuáticos como seres sintientes afectados por nuestras acciones y omisiones. Examina dos cuestiones para ayudarnos a comprender mejor qué podemos hacer por ellos: la sintiencia y los daños que sufren.
El objetivo de este trabajo es investigar las evidencias científicas de sintiencia en crustáceos decápodos y señalar sus implicaciones para la consideración moral de estos seres. En el mismo se abordan cinco tipos de estrategias orientadas a mejorar la situación de los decápodos y, en un sentido más amplio, la de los animales en general.
Más allá de los resultados de investigaciones individuales, las evidencias cada vez más numerosas sobre sintiencia de los invertebrados han comenzado a recibir un reconocimiento oficial por parte de la comunidad científica. Las dos declaraciones siguientes marcan hitos clave en este proceso.
El 7 de julio de 2012 un grupo de destacadas personalidades científicas de todo el mundo firmó la Declaración de Cambridge, afirmando que muchos tipos de animales no humanos son sintientes, incluyendo a muchos invertebrados. Este texto analiza el impacto de la declaración en los diez años siguientes a su firma.
La Declaración de Nueva York sobre la Consciencia Animal, firmada en 2024, supone un importante reconocimiento sobre la creciente evidencia científica de sintiencia en una gran variedad de animales, incluyendo a todos los vertebrados y muchos invertebrados. Este texto comenta dicha declaración.
Por último, comprender la magnitud del problema requiere de herramientas que permitan estimar las poblaciones de animales invertebrados y, por extensión, la magnitud de su sufrimiento.
Los factores que indican el grado de abundancia de insectos en un lugar determinado pueden ayudarnos a estimar el sufrimiento total de los insectos en la zona, así como las consecuencias de las decisiones que podrían afectar a estas poblaciones. Este artículo explica cómo identificar los indicadores de la abundancia de insectos.