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Military trained dolphin

Uso militar de animales

Los ejércitos provocan la muerte y el sufrimiento de un gran número de animales en todo el mundo. Esto sucede, de manera evidente en las guerras y enfrentamientos armados. Pero también ocurre en momentos de paz. En ciertos casos esto sucede porque se utiliza a los animales como recursos militares. En otros casos ocurre simplemente porque se daña a los animales con el armamento utilizado en los enfrentamientos y guerras. Todo esto se produce de varias maneras.

 

Animales como víctimas de armas o ataques

Un gran número de animales no humanos pierden la vida en las guerras a consecuencia de los ataques, debido a las explosiones, el fuego, las armas químicas, etc. Estas armas provocan en muchos casos un terrible sufrimiento. Todo esto al margen de que los ejércitos actúen de manera cruel contra animales, algo que suele suceder.1 Esto ocurre fundamentalmente en zonas salvajes, pero también en áreas urbanas o rurales. Por ejemplo, los animales que se encuentran en las granjas pueden morir cuando estas son abandonadas. Asimismo, durante un bombardeo los animales recluidos en zoos pueden ser matados por las bombas, y aquellos mantenidos como “animales de compañía” pueden morir abandonados, o porque sus dueños hayan muerto también.

En ciertos casos los animales han sido el objetivo de los ejércitos que buscan, de esta manera, privar de “recursos” a los oponentes contra los que combaten, matando a los animales que estos explotaban o planeaban explotar.

En otros casos, los animales mueren víctimas del empleo de armamento incluso cuando este no está siendo empleado en una guerra, sino, por ejemplo, en prácticas en las que se quiere comprobar el funcionamiento de este. Esto puede suceder de formas muy distintas. Los animales pueden ser víctimas de prácticas de tiro y maniobras a pequeña escala. Y también pueden serlo cuando se prueba armamento a gran escala. Una prueba extrema de esto lo constituyen los millones de animales que han muerto como consecuencia de ensayos nucleares a cielo descubierto, que a han llevado a cabo distintos países como Estados Unidos, Francia, la URSS, el Reino Unido y China.

Otro ejemplo de muertes de animales debido a la investigación militar es el caso de los cetáceos que son dañados por sónares militares. Todos y todas hemos oído hablar de delfines y ballenas varados en playas. En muchos casos la razón por la que esto sucede es que sus sónar se encuentran dañados y pierden la orientación, y una causa fundamental por la que sufren tales daños es el uso de los sónares, común por parte de la marina militar. Un ejemplo de esto lo constituye el uso por parte de la marina estadounidense del “Sistema de seguimiento sensor mediante sónar activo de baja frecuencia” (SURTASS LFAS), usado para la detección de submarinos, que ha sido reconocido como causa de daños muy graves a los cetáceos incluyendo probablemente la muerte de un gran número de estos.2

Los animales no humanos son también matados a consecuencia de enfrentamientos bélicos que no se producen durante las guerras, sino antes o después el conflicto. En algunos casos, los animales mueren porque son abandonados sin comida en el lugar donde son llevados durante una confrontación armada. En otros casos, mueren debido a las minas y otros explosivos que quedan después de la guerra. Algunas veces mueren de manera instantánea, pero en otras ocasiones sus muertes son lentas y dolorosas, como pasa cuando son seriamente heridos y sangran lentamente hasta la muerte, o mueren por heridas internas. Otros animales no son matados, pero sufren heridas importantes y permanentes, como la pérdida de extremidades o daños internos por las armas de guerra.

 

Investigación militar

Asimismo, otro campo importante en el que los animales son explotados con fines militares es el de la experimentación. Esta se lleva a cabo para probar nuevos armamentos atacando a los animales con ellos para comprobar luego los efectos que estos les causan. También para ver cómo pueden resistir los organismos de los animales a daños causados por agresiones externas o por situaciones físicas extremas como aquellas en las que en ocasiones pueden estar los soldados. O para experimentar en ellos prácticas de cirugía como las que pueden tener que realizar los médicos militares, para lo cual se ataca con armamento a los animales para luego curarlo. Todo esto se explica en más detalle en nuestra sección acerca de experimentación animal con fines militares.
Algunos ejemplos:

  • En Estados Unidos en 2008 se hicieron explotar bombas cabineras en los órganos internos de cerdos, especialmente el cerebro.3
  • Un experimento realizado en la Base de la Fuerza Aérea de Brooks (Texas, EEUU) se realizó con la denominada Platform for Balance of Primates. Esta consiste en un simulador de vuelo en forma de silla, donde son encadenados primates a quienes se suministran descargas eléctricas diariamente, hasta que son capaces de manejar el simulador. Pero conseguirlo no pone fin a su sufrimiento, pues se les somete a radiación y agentes químicos con el objetivo de comprobar durante cuánto tiempo son capaces de manejar el simulador.
  • Un experimento similar ha sido realizado en el Instituto de Investigación de Radiobiología de las Fuerzas Armadas en Bethesda (Maryland, EEUU), donde los simios son colocados en una “rueda de actividad”, que deben mantener en constante y rápido movimiento para no recibir descargas eléctricas. Si consiguen hacer esto durante varias horas, algo que lleva varios meses, se analiza su capacidad de resistencia mientras se los somete a radicaciones, venenos y agentes químico-biológicos.4

 

Uso de animales no humanos como armas o recursos por parte de los ejércitos

Además de ser dañado por el armamento de los ejércitos y de ser usados en experimentos militares, los animales no humanos también son dañados al ser usados como recursos de los ejércitos. En ocasiones han sido empleados a modo de armas para atacar al enemigo. Hay formas muy variadas en las que esto ha sucedido a lo largo de la historia:

  • Durante las dos guerras mundiales, los perros fueron usados como máquinas anti-tanques. Desde cachorros, eran alimentados dentro de los tanques o junto a ellos. Posteriormente eran privados de alimentos, y luego soltados en una zona de combate cargando explosivos, que eran detonados al acercarse a los tanques enemigos. Esto ha sido realizado también de forma semejante con camellos y burros.
  • Durante la II Guerra Mundial la marina de Estados Unidos realizó experimentos con murciélagos y animales de otras especies para ser usados como bombas y con otros objetivos militares.
  • Se han utilizado ratas con explosivos en numerosos casos.5
  • En la actualidad, los burros son utilizados para hacer explotar bombas, que se cargan en ellos y se activan a distancia. Esto se ha llevado a cabo en distintos conflictos en Oriente Medio.
  • En tiempos actuales, los delfines han sido usados como espías, llevándolos a zonas enemigos con cámaras colocadas en su cuerpo. Ante el conocimiento de esto, las tropas enemigas mataban por igual a cualquier delfín que viesen fueran delfines utilizados con fines bélicos o no (pues no podían distinguirlos). También han sido utilizados para matar a buceadores enemigos, instalando agujas con CO2 comprimido en sus hocicos.
  • En la guerra de trincheras en la I Guerra Mundial fueron usados gatos para detectar la presencia de gas.
  • Se han usado animales como caballos, elefantes, mulas, camellos o renos, entre otros, como medios de transporte o medio para la lucha en las guerras (llevando humanos o mercancías), palomas para enviar mensajes, y distintos animales para detectar minas, o para ser matados para su uso como comida por los militares.6

Lecturas recomendadas

Barber, C. (1971) Animals at war, Macdonald and Company.

Bruner, R. H. (1984) Pathologic findings in laboratory animals exposed to hydrocarbon fuels of military interest (No. AD-A-166343/4/XAB; NMRI-84-76), Bethesda: Naval Medical Research Institute.

Budkie, M. A. (2011) “Military animal research”, Medical Research Modernization Committee [referencia: 6 de julio de 2013].

Cooper, J. (1983) Animals in war, London: Heinemann.

Hediger, R. (2013) “Dogs of war: The biopolitics of loving and leaving the U.S. canine forces in Vietnam”, Animal Studies Journal, 2 (1), pp. 55-73 [referencia: 4 de abril de 2014].

Hediger, R. (ed.) (2012). Animals and war: Studies of Europe and North America, Leiden: Brill.

Lawrence, E. A. (1991) “Animals in war: History and implications for the future”, Anthrozoös, 4, pp. 145-53.

Ritter, E. M. & Bowyer, M. W. (2005) “Simulation for trauma and combat casualty care”, Minimally Invasive Therapy, 14, pp. 224-234.

Romano, J. A., Jr.; Lukey, B. J. & Salem, H. (eds.) (2007) Chemical warfare agents: Chemistry, pharmacology, toxicology, and therapeutics, London: CRC Press.

Tsuchiya, Y. (1997). Faithful elephants: A true story of animals, people, and war, Boston: Houghton Mifflin Harcourt.


1 Helmi, A. (2009) “Israeli troops shot and killed zoo animals”, Gulf News, 25 January [referencia: 11 de febrero 2014]. Universo Animal (2014) “Norwegian soldiers killing a dog in Kosovo”, Universo Animal [referencia: 30 de marzo de 2014].

2 En 2004 una corte de distrito de EEUU desestimó el caso planteado en defensa de los detáceos para poner fin al uso del sonar sobre la base de que los cetáceos no están reconocidos legalmente como personas. Ver Cetacean Community vs Bush, 386 F. 3d 1169 (9th cir. 2004), animallaw.info [referencia: 20 de enero de 2014].

3 Brook, T. V. (2011) “Brain study, animal rights collide: Red flags’ raised by use of pigs in military blast tests”, USA Today, 28 March [referencia: 11 de diciembre de 2012].

4 Singer, P. (2011 [1975]) Liberación animal, Madrid: Taurus, cap. 3.

5 Couffer, J. (1992) Bat bomb: World War II’s other secret weapon. Austin: University of Texas Press.

6 Gardiner, J. (2006) The animals’ war: Animals in wartime from the First World War to the present day, London: Portrait. George, I. & Jones, R. L. (2007) Animals at war, London: Usborne.

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