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El peso de los intereses de los animales

Todos los seres que pueden tener experiencias positivas y negativas tienen interés en verse afectados de forma positiva y en no verse afectados negativamente. En otras palabras, tienen interés en potenciar su bienestar y minimizar su sufrimiento. Los animales sintientes, por tanto, tienen interés en no sufrir y en poder disfrutar de sus vidas. Poder disfrutar de sus vidas implica, entre otras cosas, que tienen interés en no morir, para tener la oportunidad de vivir experiencias positivas.

Sin embargo, la mayor parte de las personas supone que si tenemos que considerar los intereses de los otros, es más importante ayudar a otros humanos que a animales no humanos. La razón dada habitualmente para ello es que los intereses humanos son más importantes que los de otros animales. En concreto, la defensa de esta idea se debe a los múltiples daños padecidos por los seres humanos en el mundo.

Una respuesta común a este argumento es que la preocupación por los humanos no debería excluir la preocupación por otros animales. Sin embargo, esta es solo una respuesta parcial, ya que no responde a la afirmación de que los intereses de los animales no humanos son poco importantes. Por supuesto, muchas personas rechazan la preocupación por los animales no humanos porque tienen un punto de vista especista, pero, como se muestra en la entrada Argumentos contra el especismo, sus argumentos no funcionan. No obstante, la desconsideración hacia los animales no humanos es posible incluso sin la aceptación del especismo, si se piensa que los intereses de los animales tienen un peso menor que los de los humanos.

 

Por qué los intereses de los animales no humanos son en realidad muy importantes

Existen dos cuestiones fundamentales que tenemos que considerar al evaluar el peso de los intereses animales.

En primer lugar, debemos considerar si se trata de seres capaces de tener experiencias positivas y negativas. En Sintiencia animal se exponen los argumentos manejados para evaluar esta cuestión. Dichos argumentos muestran que tenemos razones de peso para concluir que todos los animales dotados de un sistema nervioso central son potencialmente sintientes, y que en muchos casos las evidencias son abrumadoras, por motivos conductuales, evolutivos y, en especial, psicológicos (como se explica en Indicadores del sufrimiento animal). Además, debemos tener en cuenta que, como se explica en Intereses animales, los intereses humanos no son más importantes que los de los animales no humanos por el hecho de que nosotros padezcamos ciertas formas de sufrimiento psicológico. El sufrimiento y el disfrute físicos no son menos importantes que el sufrimiento y el disfrute psicológicos y, es más, muchos animales no humanos son también capaces de sufrimiento y disfrute psicológicos.

En segundo lugar, una vez que hemos reconocido que los animales no humanos pueden ser perjudicados y beneficiados de forma significativa, es preciso conocer su situación real. Al examinarla, vemos que los daños que sufren son enormes. Esto es así en dos aspectos diferentes:

  • Tenemos que considerar la intensidad de los daños que padecen los animales no humanos. Normalmente mueren durante el proceso de explotación al que son sometidos, como cuando son sacrificados para la producción de alimentos. Además, a menudo se les provoca un sufrimiento tremendo durante sus vidas, como ocurre en granjas, laboratorios y en otros muchos lugares donde son utilizados. En las granjas, en la mayoría de los casos permanecen confinados en lugares oscuros en los que apenas se pueden mover, en los que padecen todo tipo de enfermedades y lesiones hasta que son transportados a un matadero. En los laboratorios, también son confinados y sometidos a todo tipo de procesos dolorosos que producen ansiedad extrema. En contraste con los humanos, los animales no humanos no llegan a beneficiarse de las ventajas que los humanos a menudo reciben de otros, en especial cuando necesitan ayuda y apoyo. Esto es especialmente aplicable a los animales que viven en libertad. La inmensa mayoría de los animales no humanos son abandonados al sufrimiento y mueren sin que pensemos si hubiéramos podido ayudarlos. Como muestra la sección sobre la situación de los animales que viven en la naturaleza, los daños padecidos por los animales en la naturaleza son también importantísimos. A menudo mueren de hambre, sufren lesiones terribles y enfermedades, mueren a causa de parásitos o de otros animales, etc. Este sufrimiento nos pasa por lo general completamente inadvertido, pero es terrible para ellos.
  • En cifras, el peso de los intereses de los animales no humanos es espectacular. Alrededor de 60 mil millones de mamíferos y aves mueren en los mataderos cada año.1 Se estima que entre 1 y 3 billones de peces son capturados en el mar,2 y cientos de miles de millones son criados para morir en plantas de procesamiento de pescado cada año.3 Hay alrededor de siete mil millones de seres humanos, cuya esperanza de vida está, en promedio, en torno a los 60 años. Si consideramos todos los animales que viven en el mundo, incluyendo los que viven en libertad, y que tienen sus propios intereses, el número de animales es sencillamente inmenso. Se estima que puede haber más de 1019 animales, es decir, un 1 con 19 ceros detrás, lo que equivale a diez mil millones de animales no humanos por cada ser humano.4 Entre ellos, los más numerosos son invertebrados, concretamente copépodos e insectos. Por la dinámica poblacional, la mayoría de ellos mueren en la miseria poco después de haber venido al mundo.5 Estas cifras astronómicas muestran que, cuantitativamente, el sufrimiento que padecen los animales no humanos es extremadamente significativo.

Por estas razones, debemos concluir que el peso de los intereses de todos estos animales es descomunal. Solo podemos desestimar los intereses de los animales no humanos si adoptamos una visión abiertamente especista en la que solo importen los humanos.

 

¿Qué deberíamos hacer al respecto?

Lo que hemos visto anteriormente proporciona razones suficientes para no provocar sufrimiento a los animales no humanos y para no impedir su felicidad. Los animales no humanos tienen un gran interés en no ser perjudicados. Además, estas mismas razones implican que los animales tienen interés en la prevención de su sufrimiento y la promoción de su bienestar. Así que, si nos preocupamos por los animales no humanos, podemos abstenernos de causarles sufrimiento y también promover su felicidad. También podemos tratar de evitar que les ocurran cosas negativas. La siguiente tabla resume cómo pueden clasificarse nuestras acciones hacia los seres sintientes no humanos:6

 

Negativo para los animales

Positivo para los animales

Causar algo

Causarles sufrimiento

Causarles disfrute

Obstruir

Obstruir o finalizar el disfrute

Obstruir o finalizar el sufrimiento

Detener una obstrucción

Evitar que ocurra algo que obstruye o alivia el sufrimiento

Salvarlos de algo que obstruye o elimina el disfrute

Dejar estar

Dejar que el sufrimiento ocurra

Dejar que el disfrute ocurra

Dejar estar una obstrucción

Dejar que ocurra una obstrucción de su disfrute

Dejar que ocurra una obstrucción de su sufrimiento

Esta tabla muestra que podemos hacer mucho más que simplemente abstenernos de causar sufrimiento a los animales no humanos; también podemos actuar por ellos de otras formas, en especial ayudándolos cuando podamos mitigar su sufrimiento o promover su felicidad. Y, como hemos visto aquí, tenemos muy buenas razones para hacerlo.


Lecturas recomendadas:

Dawkins, M. S. (1980) Animal suffering, New York: Chapman and Hall.

Dawkins, M. S. (1990) “From an animal’s point of view: Motivation, fitness, and animal welfare”, Behavioral and Brain Sciences, 13, pp. 1-61.

Dawkins, R. (2000 [1995]) El río del Edén, cap. 5, Barcelona: Debate.

DeGrazia, D. (1996) Taking animals seriously: Mental life & moral status, Cambridge: Cambridge University Press.

Frey, R. G. (1980) Interests and rights: The case against animals, Oxford: Oxford University Press.

Leahy, M. (1991) Against liberation: Putting animals in perspective, London: Routledge.

Matheny, G. & Chan, K. M. A. (2005) “Human diets and animal welfare: The illogic of the larder”, Journal of Agricultural and Environmental Ethics, 18, pp. 579-594.

Matheny, G. & Leahy, C. (2007) “Farm-animal welfare, legislation and trade”, Law and Contemporary Problems, 70, pp. 325-358 [referencia: 21 de septiembre de 2012].

Norwood, F. B. & Lusk, J. J. (2011) Compassion, by the pound: The economics of farm animal welfare, Oxford: Oxford University Press.

Pluhar, E. (1995) Beyond prejudice: The moral significance of human and nonhuman animals, Durham: Duke University Press.

Rollin, B. E. (1989) The unheeded cry: Animal consciousness, animal pain and science, Oxford: Oxford University Press.

Salem, D. J. & Rowan, A. N. (eds.) (2001) The state of the animals 2001, Washington: Humane Society of the United States.

Sapontzis, S. F. (1990) “The meaning of speciesism and the forms of animal suffering”, Behavioral and Brain Sciences, 13, pp. 35-36.

Singer, P. (1990) “The significance of animal suffering”, Behavioral and Brain Sciences, 13, pp. 9-12.

Tomasik, B. (2007) “How much direct suffering is caused by various animal foods?”, Essays on Reducing Suffering [referencia: 17 de junio de 2016].

Tomasik, B. (2009a) “Comments on Compassion by the pound”, Essays on Reducing Suffering /i> [referencia: 10 de enero de 2014].

Tomasik, B. (2009b) “Do bugs feel pain?”, Essays on Reducing Suffering [referencia: 15 de diciembre de 2016].

Tomasik, B. (2012) “Suffering in animals vs. humans”, Essays on Reducing Suffering [referencia: 3 de mayo de 2015].

Tomasik, B. (2015) “The importance of wild animal suffering”, Relations: Beyond Anthropocentrism, 3, pp. 133-152 [referencia: 20 de noviembre de 2015].


1 Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (2010a) “Ganaderia primaria”, FAOSTAT [referencia: 19 de febrero de 2013].

2 Food and Agriculture Organization of the United Nations (2010b) “Global capture production 1950-2008”, Fisheries and Aquaculture Department, Global Statistical Collections [referencia: 19 de febrero de 2013]. Mood, A. (2010) “Worse things happen at sea: The welfare of wild-caught fish”, fishcount.org.uk [referencia: 20 de febrero de 2013].

3 Food and Agriculture Organization of the United Nations (2010c) “Global aquaculture production 1950-2011Fisheries and Aquaculture Department, Global Statistical Collections [referencia: 19 de febrero de 2013]. Mood, A. & Brooke, P. (2010) “Estimating the number of fish caught in global fishing each year”, fishcount.org.uk [referencia: 20 de febrero de 2013].

4 Tomasik, B. (2009c) “How many wild animals are there?”, Essays on Reducing Suffering [referencia: 15 de diciembre de 2016]. Sabrosky, C. W. (1952) “How many insects are there?”, en United States Department of Agriculture. Insects: The yearbook of agriculture, Washington, D. C.: United States Department of Agriculture.

5 Ng, Y.-K. (1995) “Towards welfare biology: Evolutionary economics of animal consciousness and suffering”, Biology and Philosophy, 10, pp. 255-285. Horta, O. (2010) “Debunking the idyllic view of natural processes: Population dynamics and suffering in the wild”, Télos, 17, pp. 73-88 [referencia: 5 de enero de 2013].

6 Sobre una clasificación relacionada con nuestros diferentes deberes hacia otros y sobre por qué vienen juntos, ver Kagan, S. (1989) The limits of morality, Oxford: Clarendon University Press.

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